lunes, 9 de julio de 2012
Acciones que Generan Oportunidades
miércoles, 22 de julio de 2009
¿Cómo detener la maldad?
Diariamente vemos información variada en las páginas de los diarios de nuestro país. Generalmente los principales titulares se enfocan en aquello que estamos ya acostumbrados a ver: El Presidente llenandose la boca sobre "todo" lo que está haciendo, la mujer del Presidente regalando dinero a algunas familias a través de Cohesión Social -uno de los "brazos sociales" del Gobierno Uneísta más cuestionados por su falta de transparencia y la alta probabilidad de fugas misteriosas de dinero-, con el objetivo de comprar la simpatía de futuros votantes, cuya necesidad es más grande que su criterio para reconocer que son engañados y utilizados; los diputados, "padres y madres" de la patria, si no están insultandose y agrediendose, están perdiendo el tiempo en interpelaciones eternas sin objetivo y discursos politicos que solo les interesan a ellos.
Mientras tanto, el barco de la nación, navega por inercia, hacia donde el viento lo lleve. No existe una dirección, no existe un norte, no existe liderazgo ni interes de parte de alguien por echar la cara por Guatemala y tomar la riendas del país.
En otras secciones de los diarios, está la otra cara: cadaveres encontrados día a día; otro piloto muerto; una joven mujer embarazada asesinada en una tienda por no pagar la extorsión... los médicos lograron salvar al bebe de 36 semanas de gestación quien tuvo un paro respiratorio pero logró sobrevivir... hasta el momento; otros ataques de maras dejan más muertos y heridos; y luego la foto de un marero capturado... la mirada sanguinaria, la rebeldía en el rostro, la inconsciencia y la carencia de temor hacia la justicia Divina y mucho menos hacia la del hombre.... Sí, acabo de matar a alguien y ¿qué? ¡No pagó, se lo busco!
- El 75% de los actos delictivos son cometidos por personas que han sido arrestadas o convictas en alguna ocasión. De tal manera que la toma y almacenamiento del ADN de cada uno de los convictos y arrestados por diversos crimenes y su administración a través de un software especializado -tipo CODIS- permitiría la resolución de una gran cantidad de casos. Según las estadisticas americanas, todos aquellos criminales ligados a un delito a través del ADN, tenían al menos 11 arrestos previos, y en algunos casos habían sido condenados por diversos hechos hasta en 5 ocasiones.
- Si un delincuente es condenado hasta 3 veces por un hecho criminal con un arma que ponga en riesgo la vida de otra persona, automaticamente se hace acreedor a una condena perpetua. Ha demostrado que no puede vivir en sociedad, es un riesgo para la vida de gente inocente y debe permanecer encerrado.
- Condenas capitales para todos aquellos que asesinen a una persona de forma premeditada o como consecuencia de un secuestro.
- Menores de edad que cometen asesinatos o que utilicen armas en el desarrollo de actos reñidos con la ley, deben ser juzgados como adultos.
- Desarrollar leyes que den a las maras el tratamiento de "terroristas". ¿Por qué? Porque de hecho caen perfectamente en la definición, ¡tienen al pueblo aterrorizado!
- Y lo más importante, hacer que las leyes se cumplan.
miércoles, 3 de junio de 2009
¿Por qué se pierden los clientes?
www.consumer-ca.com
“Si de noche lloras por el sol, jamás veras las estrellas”, sabias palabras del poeta Tagore que transmiten la importancia de enfocarnos en lo positivo de las circunstancias, en el vaso medio lleno como una vía inteligente para energizarnos, y desarrollar una actitud provechosa.
Recientemente leí algunos artículos del prestigioso motivador John Maxwell, y uno me impacto especialmente. Quizás por la influencia de todo lo que sucede hoy día en Guatemala y reflexionaro en cuanto a la inmensa necesidad que tenemos en nuestro país de desarrollar actitudes positivas hacia las circunstancias que día a día vivimos, y hacia las personas con las que convivimos y nos relacionamos.
Entre los muchos aspectos interesantes del artículo se menciona que de acuerdo a estudios realizados por el Stanford Research Institute el dinero que una persona gana en cualquier empresa está determinado únicamente por el 12,5% del conocimiento y el 87,5% de su habilidad para tratar con la gente.
Teddy Roosevelt dijo: “El ingrediente más importante en la fórmula del éxito es saber cómo trabajar con la gente”.
Según Maxwell, “cuando la actitud que poseamos coloque a los otros primero y veamos a las personas como algo importante, entonces nuestra perspectiva reflejará su punto de vista, no el nuestro”. Hasta que no nos pongamos en el lugar de la otra persona y veamos la vida a través de otros ojos, seremos como el hombre que saltó enojado de su automóvil después de un choque con otro. “¿Por qué las personas no miran por donde manejan?”, vociferó. “¡El suyo es el cuarto auto que he chocado este día!”
En su articulo Maxwell lista como las razones por las que se pierden clientes a las siguientes: 1% se mueren; 3% se mudan; 5% consiguen otros amigos; 9% por razones competitivas (precio); 14% no están satisfechos con el producto; y 68% ¡Por la actitud de indiferencia de algunos empleados!
En otras palabras, el 68% se va porque los empleados no tienen una mente orientada al cliente funcionando en ellos. La falta de una actitud positiva y que nos ponga en el lugar de la otra persona (empatía).
Casi siempre nuestra actitud es la única diferencia que hay entre el éxito y el fracaso, ciertamente la aptitud es importante para nuestro éxito en la vida. Sin embargo, el éxito o el fracaso en cualquier empresa es causado más por la actitud mental que por simples capacidades. Hay poca diferencia entre las personas, pero esa poca diferencia es lo realmente importante. Esa poca diferencia es la actitud. La gran diferencia es si ésta es positiva o negativa.
Sin lugar a dudas, una mayor capacidad para ver las cosas desde el punto de vista de los demás, de mostrar actitudes positivas, de trabajo, de esfuerzo, de acuerdos y de logros, de “jalar juntos hacia el mismo lado”, apoyándonos; y desarrollar nuestras capacidades para negociar de forma que no nos atropellemos unos a otros redundaría en una Guatemala mejor, la Guatemala que todos soñamos.